#116. Colágeno ¿Debes tomarlo?
De los suplementos más buscados.
Mucha gente toma colágeno, buscando la solución definitiva que rejuvenezca sus articulaciones, su cuerpo, su piel.
Pero, ¿tiene esto algún sentido?
Lo he estudiado a fondo, y te aclaro todas tus dudas.

A medida que cumplimos años, la producción natural de colágeno en nuestro cuerpo disminuye. Eso significa menos elasticidad -de la piel y de las articulaciones-, peor recuperación, movimientos que cada vez nos cuestan más… y es aquí donde empiezan a llamar a la puerta los suplementos. En este artículo vamos a hablar de los suplementos de colágeno y responderemos a la gran pregunta: ¿merece la pena tomarlos? Vamos a verlo.
La proteína más abundante en el cuerpo
El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo humano y es el principal componente estructural de la piel, huesos, cartílagos, tendones, ligamentos y otros tejidos conectivos.
En la siguiente imagen puedes observar cómo se organiza esta gran proteína. Primero está la secuencia de aminoácidos, que son como los “ladrillos” básicos, que se organizan formando cadenas individuales. Después, varias de esas cadenas se enrollan entre sí creando la famosa triple hélice que es lo que le da su estructura y resistencia. Y por último, muchas de estas hélices se agrupan para formar fibras de colágeno, que son las que realmente aportan firmeza a tejidos como la piel, los tendones o el cartílago. Esta estructura en triple hélice le otorga gran resistencia y flexibilidad, características que hacen al colágeno, una molécula esencial para la arquitectura, función y reparación de los tejidos.

El colágeno forma parte de una superfamilia formada por hasta 28 tipos diferentes (I-XXVIII), que se distinguen entre sí tanto por su composición molecular como por su organización supramolecular. Esta imagen nos da una visión general de la presencia y distribución del colágeno en los distintos tejidos del organismo.

Suplementación de colágeno
Como ya te adelantaba al principio, con el paso de los años, nuestro cuerpo empieza a frenar la producción natural de colágeno y la suplementación promete ser el antídoto para esto. Pero, ¿qué hay realmente detrás de todo esto? ¿Tiene sentido suplementarse o es simplemente otra moda más dentro del mundo de la salud?
Tienes que saber que tu cuerpo sí que parece sintetizar colágeno a partir de fuentes de colágeno, como pueden ser tejidos ricos en colágeno de origen animal como el cartílago, la piel y los huesos. Es decir, lo forma a partir de absorber sus componentes. Y la estructura molecular del colágeno que tomamos oralmente, determina cómo va a actuar en nuestras articulaciones.
Los suplementos, nos aportan precisamente esto: componentes. Existen dos tipos principales de suplementos de colágeno:
- El colágeno hidrolizado, se obtiene mediante procesos que “rompen” la proteína en partes más pequeñas (péptidos). Esto hace que el cuerpo lo absorba más fácilmente (es decir, que realmente pueda aprovecharlo mejor una vez lo tomas). Por eso es el formato más utilizado en suplementos enfocados en la elasticidad de la piel, salud de las articulaciones y densidad ósea.
- Colágeno nativo (no desnaturalizado), mantiene su estructura original intacta (no está fragmentado). El más utilizado es el tipo II y su función no es tanto aportar material directamente, sino actuar a nivel del sistema inmune, ayudando a reducir la inflamación y el desgaste en las articulaciones.