#138. Los ultraprocesados que sí que son buenos. No todos los ultraprocesados son iguales.
Durante los últimos años hemos escuchado el mismo mensaje una y otra vez:
“Evita los alimentos ultraprocesados”.
Pero, ¿sabías que no todos los ultraprocesados son igual de perjudiciales?
En este artículo, te lo cuento.

Si preguntas a cualquier persona qué opina sobre los ultraprocesados, probablemente responderá que son malos para la salud.
No es una idea que haya surgido de la nada. Numerosos estudios han relacionado un elevado consumo de estos productos con un mayor riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.
Pero existe un problema. Bajo la etiqueta de ultraprocesado conviven alimentos muy diferentes entre sí, y precisamente esa diferencia es la que ha querido analizar un grupo de investigadores en un nuevo estudio publicado en The Lancet Regional Health.
El mayor estudio de ultraprocesados realizado hasta la fecha
Los investigadores analizaron la alimentación de más de 206.000 hombres y mujeres estadounidenses pertenecientes a tres de las cohortes más importantes del mundo: Nurses' Health Study, Nurses' Health Study II y Health Professionals Follow-up Study, y los siguieron durante casi 3 décadas.
El primer resultado no nos sorprendió: las personas que consumían más ultraprocesados presentaban un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y de enfermedad coronaria. En el metaanálisis, quienes estaban en el grupo de mayor consumo tenían un 17% más de riesgo de enfermedad cardiovascular, un 23% más de riesgo de enfermedad coronaria y un 9% más de riesgo de ictus respecto a quienes consumían menos.
Hasta aquí, nada especialmente sorprendente. Lo verdaderamente interesante apareció cuando los investigadores dejaron de analizar los ultraprocesados como un único bloque.

El error de meter todos los ultraprocesados en el mismo saco
Uno de los puntos fuertes del estudio fue dividir los ultraprocesados en diferentes categorías.
En lugar de limitarse a calcular cuánto consumía cada persona, los investigadores estudiaron por separado bebidas azucaradas, carnes procesadas, panes, cereales, yogures, snacks salados, platos preparados y otros grupos de alimentos.
Y entonces apareció una realidad mucho más compleja. No todos los ultraprocesados mostraban la misma relación con la salud cardiovascular.
Algunos se asociaban claramente con un mayor riesgo, mientras que otros no solo no aumentaban ese riesgo, sino que incluso mostraban asociaciones favorables.
Esto pone de manifiesto una limitación importante de algunas clasificaciones de alimentos que valoran los alimentos según el grado de procesamiento, pero no diferencia suficientemente entre productos con perfiles nutricionales muy distintos.
Vamos a verlos en específico.